ESCRITORES, MENESTEROSOS

[lang_gl] Leo nunha correspondencia de Valle-Inclán, “con las tres mil pesetas que me prestaste, y todos mis ahorros, retiré mis libros en la administración en que estaban; y esto coincidió con la venida a Madrid de unos editores (…).Estoy en tratos con ellos(…)” Toda unha correspondencia chea de incidencias, tropezos e dilemas económicos profesionais. Os escritores sempre están nas mans dos demais, do público. E dos editores, críticos. Para agardar cartos e para agardar aplausos (ou apupos). Sempre nas mans dos demais a agardar, sempre menesterosos.
O orgullo, os desdéns de Valle ao público, á crítica e á academia son a protección da súa dignidade, en véndose na menesterosidade propia do seu mester. [/lang_gl][lang_es] Leo en una correspondencia de Valle-Inclán, “con las tres mil pesetas que me prestaste, y con todos mis ahorros, retiré mis libros en la administración en que estaban; y esto coincidió con la venida a Madrid de unos editores (…).Estoy en tratos con ellos (..)” Toda una correspondencia llena de incidencias, tropiezos y dilemas económicos profesionales. Los escritores siempre están en las manos de los demás, del púbico. Y de los editores, los críticos. Para esperar dinero y para esperar aplausos (o abucheos). Siempre en las manos de los demás aguardando, siempre menesterosos.
El orgullo, los desdenes de Valle al público, la crítica y la academia son la protección de su dignidad, viéndose en la menesterosidad propia de su menester.[/lang_es]