AJOS Y CASTAÑAS DE LA ENVIDIA

Por algún motivo, o por muchos, mi doppelgänger es odiado por «neocons» y «concons», carcas de ayer y hoy. Tanta unanimidad, Cope, Onda Cero, El Mundo, Abc, La Razón… reconozco que me preocupa. Tanto da lo que escriba o haga, aparecerán los odiadores a hacer su «comentario de texto» perverso. No puedo evitarlo. Aquí están, otra vez, dos columnistas de «El Mundo», Arcadi Espada y Santiago González, a dar la matraca.

Hay gente que desayuna cucharadas de veneno cada mañana y no hay manera con ella, nunca se mirarán en un espejo limpio para verse. Verían su rostro verde. No comprenderán que ser miserable no tiene mérito alguno.

Hay que protegerse de ellos con diente de ajo y «castaña de la envidia». Es lo que hago. «Meigas fóra!»

Olark Livehelp